Bienvenidos Estimados estudiantes

El modelo educativo por Competencias persigue así una convergencia entre los campos social, afectivo, las habilidades cognoscitivas, psicológicas, sensoriales, motoras, del individuo.

El Aprendizaje Cooperativo MP

El aprendizaje y el trabajo cooperativo es un enfoque que trata de organizar las actividades dentro del aula para convertirlas en una experiencia social y académica de aprendizaje

Curso de Teologia en la educacion

La palabra “teología” viene de dos palabras griegas que significan TEO = DIOS, Logos Estudio; esto quiere decir “el estudio de Dios..

Soy el Autor del Blog

Docente en la especialidad de Filosofia y Teologia, especializaciones en Administracion y gestion institucional, dedicado a la docencia y formacion de los estudiantes en las Areas de Religion Pewrosna y familia.

Filosofia = Amor a la Sabiduria

La filosofía de origen griego, se compone de dos vocablos: philos (“amor”) y sophia (“pensamiento, sabiduría, conocimiento”). Por lo tanto, la filosofía es el “amor por el conocimiento”.

lunes, 23 de abril de 2012

Juicios apresurados que matan



Había una señora que desconfiaba mucho de todas las personas... Siempre estaba culpándolas por cualquier cosa, así que vivía prácticamente sola, con la sola compañía de una muchachita.
Una de las cosas que más quería era una aguja de oro con la que tejía todas las tardes, hasta que un día se le extravió totalmente. Entonces acusó a la muchacha de ser ella quien se la había robado, y por eso la echó de su casa.
Una tarde la señora decidió ir al patio y encontró un lindo nido que le llamó la atención, subió a ver a los pichones y …¡sorpresa!, encontró que su aguja de oro había estado ahí, en el nido, todo el tiempo.
Por lo visto el pájaro había tomado el hilo con la aguja para construir su nido.
La señora se sintió muy mal por haber despedido a la única persona que en verdad la cuidaba y la quería.

Nosotros debemos aprender a no juzgar a las personas antes de saber la verdad, porque nos podemos equivocar, y muchas de esas equivocaciones duelen mucho.

Cuantas veces hemos destruído a alguien por juzgarle apresuradamente.
Recordemos lo que dice la Palabra de Dios: «con la medida con que Uds. midan serán medidos»
«No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo». Levìtico 19:15.

Fuente: http://estrenandodia.blogspot.com/

sábado, 21 de abril de 2012

Dales vida a los sueños


Dales vida a los sueños que alimentan el alma,
no los confundas nunca con realidades vanas.
Y aunque tu mente sienta necesidad, humana,
de conseguir las metas y de escalar montañas,
nunca rompas tus sueños, porque matas el alma.

Dale vida a tus sueños aunque te llamen loco,
no los dejes que mueran de hastío, poco a poco,
no les rompas las alas, que son de fantasía,
y déjalos que vuelen contigo en compañía.

Dale vida a tus sueños y, con ellos volando,
tocarás las estrellas, y el viento, susurrando,
te contará secretos que para ti ha guardado
y sentirás el cuerpo con caricias, bañado,
del alma que despierta para estar a tu lado.

Dale vida a los sueños que tienes escondidos,
descubrirás que puedes vivir estos momentos
con los ojos abiertos y los miedos dormidos,
con los ojos cerrados y los sueños despiertos.

jueves, 19 de abril de 2012

Si Dios tuviera una nevera


Si Dios tuviera una nevera, tendría tu foto pegada en ella.
Y si tuviera una cartera, tu foto estaría dentro de ella.
Él te manda flores cada primavera.
Él te regala un amanecer cada mañana.
Cada vez que tú quieres hablar, Él te escucha.
Él puede vivir en cualquier parte del universo,
pero escogió tu corazón.
 Enfréntalo, amigo: ¡Dios está loco por ti!

Cosas como ésta debemos recordarla incesantemente en medio de esta vida de cambios acelerados que hoy vivimos, como fruto de una revolución técnica, científica pero mecanicista, que al convertirse en dogma expulsó la vida, y con la vida pretendió expulsar a Dios de la realidad humana. Vano intento.
Por eso, tantos hombres viven hoy, como robots, una vida mecánica, de engranajes y funciones. Y, aparentemente, sin Dios. De allí esa noche oscura nuestra, que puebla de frustraciones y fantasmas la conciencia de los seres humanos. De ahí la desilusión y el desencanto como frutos indeseados pero siempre presentes de los tiempos postmodernos.
Afortunadamente va surgiendo ya una nueva revolución que desdogmatiza el mecanicismo y que, desde la ciencia misma, va sumergiendo a la persona en la realidad creada, hasta el punto de no existir ésta sin su presencia: el hombre vuelve a estar en el centro de lo creado. Y esa misma ciencia, más humilde, más consciente de sus posibilidades y de sus límites, que ha descubierto que el hombre es esencialmente barro finito, también ha ido descubriendo que hay estrellas sembradas en ese barro, y que el hombre no es un dios pero tampoco un demonio.
Con ello se recupera la esperanza que hoy permite entrar en la «espesura» del mundo con la vida y la luz de la Palabra hecha hombre en Jesús de Nazaret. Y con la Palabra aparece la vida, que es la luz. Luz que hace a la «noche más amable que alborada».
Ésta es nuestra esperanza, en la que la ciencia y la mística van de la mano. Einstein, Plank, Heisenberg, Prigogine, etc., van detrás del Maestro Eckart, de Juan evangelista, de Juan de la Cruz, de Teresa, y de tántos otros hombres y mujeres de Dios, dándoles a ellos la razón y devolviéndonos a todos la armonía entre la fe y la realidad.
Con esta armonía, que deja atrás todos aquellos prejuicios y complejos que, en nombre de la ciencia, pretendían alejarnos de la fe, nos llega otra vez la alegría de vivir, sin miedos ni frustraciones;  alegría que brota de la entereza de vivir en la fe, la esperanza y el amor, dentro de un mundo real que constituye nuestro «nicho ecológico», pero al que hemos de divinizar haciéndolo más humano. 
Y esto no podrá lograrse si no es dándole oportunidad al Espíritu de Dios para que dinamice la creación entera y la ponga en aquel camino de santidad y santificación al que nos aboca la realidad de Cristo. Es decir, sólo desde una vigorosa espiritualidad, la creación entera podrá cumplir su vacación y su destino.
Ésta es una de las carencias más hondamente dramáticas de la humanidad actual. Tiene hambre de transcendencia, de absoluto, es decir de Dios, pero no sabe que sólo la podrá alcanzar rompiendo con el materialismo craso que hoy la carcome y volver al mundo del Espíritu.
Fuente: estrenandodia.

martes, 17 de abril de 2012

El buscador



El buscador
Fuente: http://estrenandodia.blogspot.com
Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador.
Un buscador  es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda permanente.
Un día este buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. 
Después de dos días de marcha por polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos.  Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo  invitaba a entrar. 
De pronto el buscador sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. Traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos fueran los de  un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … “Abedul
 Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida y sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… 
Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción; se acercó a leerla y decía “Llamar  Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terriblemente conmocionado.  Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. 
El cuidador del cementerio pasaba por allí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lo hacía por algún familiar.
- No, por ningún familiar – dijo el buscador. Y añadió - ¿Qué  pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible sucede aquí? ¿Por qué tantos niños enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente que la  ha obligado a construir un cementerio de niños?...
El cuidador sonrió y dijo: 
-Puede usted serenarse, no hay tal maldición; lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre: cuando cualquier joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como ésta que tengo yo aquí, colgada del cuello; y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda qué fue lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. Por ejemplo, ¿conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, ¿dos?, ¿tres semanas  y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿Minuto y medio?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo?..., ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…? ¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento. Y cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.

 Jorge Bucay

lunes, 16 de abril de 2012

Carta de un ateo a su hijo


Jean Jaurès, cuyo nombre completo era Auguste Marie Joseph Jean Léon Jaurès (*Castres, Francia, 3 de septiembre de 1859 – París, 31 de julio de 1914), fue un político socialista ateo francés.

 Carta que el socialista ateo francés Jean Jaurés fundador del periódico “L’Humanité” escribió a su hijo.
Querido hijo:

Me pides un justificante que te exima de cursar religión, un poco por tener la gloria de proceder de distinta manera que la mayor parte de los condiscípulos y temo que también un poco para parecer digno hijo de un hombre que no tiene convicciones religiosas. Este justificante, querido hijo, no te lo envío ni te lo enviaré jamás.
No es porque desee que seas clerical, a pesar de que no hay en esto ningún peligro, ni lo hay tampoco en que profeses las creencias que te expondrá el profesor. Cuando tengas la edad suficiente para juzgar, serás completamente libre pero, tengo empeño decidido en que tu instrucción y tu educación sean completas, y no lo serían sin un estudio serio de la religión.
Te parecerá extraño este lenguaje después de haber oído tan bellas declaraciones sobre esta cuestión; son, hijo mío, declaraciones buenas para arrastrar a algunos pero que están en pugna con el más elemental buen sentido. ¿Cómo sería completa tu instrucción sin un conocimiento suficiente de las cuestiones religiosas sobre las cuales todo el mundo discute? ¿Quisieras tú, por tu ignorancia voluntaria, no poder decir una palabra sobre estos asuntos sin exponerte a soltar un disparate?
Dejemos a un lado la política y las discusiones y veamos lo que se refiere a los conocimientos indispensables que debe tener un hombre de cierta posición. Estudias mitología para comprender historia y la civilización de los griegos y de los romanos y ¿qué comprenderías de la historia de Europa y del mundo entero después de Jesucristo, sin conocer la religión, que cambió la faz del mundo y produjo una nueva civilización? En el arte ¿qué serán para ti las obras maestras de la Edad Media y de los tiempos modernos, si no conoces el motivo que las ha inspirado y las ideas religiosas que ellas contienen?
En las letras ¿puedes dejar de conocer no sólo a Bossuet, Fenelón, Lacordaire, De Maistre, Veuillot y tantos otros que se ocuparon exclusivamente de cuestiones religiosas, sino también a Corneille, Racine, Hugo, en una palabra a todos estos grandes maestros que debieron al cristianismo sus más bellas inspiraciones? Si se trata de derecho, de filosofía o de moral ¿puedes ignorar la expresión más clara del Derecho Natural, la filosofía más extendida, la moral más sabia y más universal? –éste es el pensamiento de Juan Jacobo Rousseau-.

Hasta en las ciencias naturales y matemáticas encontrarás la religión: Pascal y Newton eran cristianos fervientes; Ampere era piadoso; Pasteur probaba la existencia de Dios y decía haber recobrado por la ciencia la fe de un bretón; Flammarion se entrega a fantasías teológicas.

 ¿Querrás tú condenarte a saltar páginas en todas tus lecturas y en todos tus estudios? Hay que confesarlo: la religión está íntimamente unida a todas las manifestaciones de la inteligencia humana; es la base de la civilización y es ponerse fuera del mundo intelectual y condenarse a una manifiesta inferioridad el no querer conocer una ciencia que han estudiado y que poseen en nuestros días tantas inteligencia preclaras. 

 Ya que hablo de educación: ¿para ser un joven bien educado es preciso conocer y practicar las leyes de la Iglesia? Sólo te diré lo siguiente: nada hay que reprochar a los que las practican fielmente, y con mucha frecuencia hay que llorar por los que no las toman en cuenta. No fijándome sino en la cortesía en el simple ‘savoir vivre”, hay que convenir en la necesidad de conocer las convicciones y los sentimientos de las personas religiosas. Si no estamos obligados a imitarlas, debemos por lo menos comprenderlas para poder guardarles el respeto, las consideraciones y la tolerancia que les son debidas. Nadie será jamás delicado, fino, ni siquiera presentable sin nociones religiosas.

 Querido hijo: convéncete de lo que digo: muchos tienen interés en que los demás desconozcan la religión, pero todo el mundo desea conocerla. En cuanto a la libertad de conciencia y otras cosas análogas, eso es vana palabrería que rechazan de ordinario los hechos y el sentido común.

 Muchos anti-católicos conocen por lo menos medianamente la religión; otros han recibido educación religiosa; su conducta prueba que han conservado toda su libertad.
Además, no es preciso ser un genio para comprender que sólo son verdaderamente libres de no ser cristianos los que tienen la facultad de serlo, pues, en caso contrario, la ignorancia les obliga a la irreligión. La cosa es muy clara: la libertad exige la facultad de poder obrar en sentido contrario. Te sorprenderá esta carta, pero precisa hijo mío, que un padre diga siempre la verdad a su hijo. Ningún compromiso podría excusarme de esa obligación
Recibe, querido hijo, el abrazo de TU PADRE 
Trabajo Aula del 3ro "·A" I.E. Monseñor Juan Tomis Stack

Que opinas sobre la carta del padre a su hijo.
realiza un comentario de la carta en el cuaderno.
Nota: el trabajo  sera revisado en el cuaderno.
Docente: Marcos Joaquin Peña vegas
Email: marcosjoaquinpv@hotmail.com

domingo, 15 de abril de 2012

El Hacha de Oro

EL HOMBRE QUE SE CREÍA MUERTO


EL HOMBRE QUE SE CREÍA MUERTO
Había un señor muy aprensivo respecto de sus propias enfermedades y, sobre todo, muy temeroso del día en que le llegara la muerte.
Un día se le ocurrió, entre otras muchas ideas locas, que quizás ya estaba muerto. Y le preguntó a su mujer:
- Dime, mujer, ¿no estaré muerto yo?
La mujer rió y le dijo que se tocara las manos y los pies.
- Ves, ¡están tibios! Eso quiere decir que estás vivo. Si estuvieras muerto, tus manos y tus pies estarían helados.
Al hombre le sonó muy razonable la respuesta y se tranquilizó.
Pocas semanas después,  salió A la nieve a cortar algunos árboles. Llegado al bosque, se quitó los guantes y comenzó a hachar. Al rato, al pasarse la mano por la frente, notó que la mano estaba fría. Recordando lo que le había dicho su esposa, se quitó los zapatos y las medias y confirmó con horror que sus pies también estaban helados.
Entonces ya no le quedó ninguna duda: se “dio cuenta” de que estaba muerto.
- No es bueno que un muerto ande por ahí talando árboles –se dijo. Así que dejó el hacha al lado de su mula y se tendió quieto en el piso helado, las manos en cruz sobre el pecho y los ojos cerrados.
A poco de estar allí, una jauría de lobos comenzó a acercarse a las alforjas donde estaban las provisiones. Y como nadie los detuvo, destrozaron las alforjas y devoraron todo lo que había de comestible. El hombre pensó: «Suerte tienen de que estoy muerto pues si no yo mismo los echaba a patadas».
La jauría siguió husmeando y descubrió el mulo atado a un árbol. Fácil presa era de los filosos dientes de los lobos. El burro chilló y coceó pero el hombre sólo pensó qué podía haberlo defenderlo si no fuera porque él estaba muerto.
En algunos minutos dieron cuenta del burro, y la jauría, insaciable, siguió rondando el lugar. No pasó mucho tiempo hasta que uno de los lobos sintió el olor del hombre.Yvio al hachero tirado inmóvil en el piso. Se acercó lentamente (muy lentamente, porque todo hombre era muy peligroso y engañador). Y pronto todos los lobos, babeando por sus fauces, rodearon al hombre. «Ahora me van a comer –pensó éste—. Si no estuviera muerto, otra sería la historia».
Los lobos se acercaron... ...y viendo su inacción se lo comieron.


Moraleja: No te mueras antes de tiempo. No te des por vencido antes de ser vencido...  No te declares perdedor antes de llegar al tiempo de la evaluación final. Porque... por ahí andan los lobos....

Fuente: estrenando-dia. 

LA SERPIENTE Y LA LUCIÉRNAGA


LA SERPIENTE Y LA LUCIÉRNAGA
 Fuente: estrenando-dia.blogspot.com 

Cuentan que una serpiente empezó a perseguir desesperadamente a una luciérnaga. Ésta huía rápido y con miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no cejaba en su in­tento.
Así dos días y dos noches pero, el tercer día, ya sin fuerzas la luciérnaga se detuvo y dijo a la serpiente:
- ¿Puedo hacerte tres preguntas?
- No acostumbro responde a nadie, pero, como te voy a devorar, puedes preguntarme.
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
-No.
- ¿Yo te hice algún mal?
- No.
- Entonces, ¿por qué quieres acabar con­migo?
-¡Porque no soporto verte brillar!

Ciertamente la envidia es uno de los sentimientos más frecuentes y menos nobles: es odio al bien ajeno. De ahí el refrán: Se tiran piedras sólo a los árboles que tienen frutos». Es la explicación de muchas contiendas, persecuciones e injusticias..